En los diversos procesos, uno de los pasos vitales es consultar con las Mayoras y Mayores que estén guiando el proceso; de no contar con ello, son pasos no fructíferos, no hemos honrado debidamente a nuestras Ancestras y Ancestros.
Hoy, este grupo de Mujeres pertenecientes a la Comisión Étnica una vez más responden la guianza debida, han acatado y se encuentran aquí respondiendo al llamado de la sagrada Piedra del Papel y de la sagrada Piedra del Sello, quienes se encuentran conjuntamente en un mismo lugar sagrado, las mayoras y el mamo nos enseñaban que el papel solo, sin el sello, no tiene valor alguno, y viceversa. Es por ello que la naturaleza nos enseña que hoy debemos ofrendar en este lugar sagrado de la Piedra del Sello y la Piedra del Papel, donde nuestras mayoras hicieron entrega del algodón para que lo entretejieramos cada una con la intención personal y comunitaria, dándole relevancia al actual diálogo que se viene desarrollando entre el ELN y el Gobierno Nacional Colombiano, donde fue asignada por la fuerza de origen la hermana Dokera Domico, quien abrió su camino desde el inicio con el direccionamiento de sabias y sabios de este territorio (Sierra Nevada). De ahí que su palabra y su caminar llevan la guianza de la fuerza requerida y hoy, de manera comunitaria, se está revitalizando este canal de comunicación para la continuación de estos diálogos.
Las Mayoras y El mamo han alimentado esta siembra donde también está incluido el proceso de las Mujeres de la Comisión Étnica, que requieren con mayor constancia realizar esta tarea para fructificar y que la palabra sea desde el corazón de la Madre para que siga siendo fluido y direccionado, cuya tarea vital es la de salvaguardar la vida en su integralidad en los territorios como fuerza fundamental de la defensa de la vida de toda la humanidad. Es por ello que esta tarea requiere de compromisos de mucha responsabilidad y es por esto que se genera este acuerdo el cual de manera consensuada se llama “EL ACUERDO DE BONDA”.
Otro de los compromisos que quedan de manera voluntaria es dar un aporte mensual para que las sabias y el mamo puedan presentar ofrendas y documentos o lo que se requiera para la revitalización de origen/espiritualidad para la presentación de lo ya mencionado en los lugares sagrados de la Sierra Nevada.
De ahí la importancia de refrescar nuestro compromiso voluntario para quienes asistieron a la siembra en Santa Marta los días en que realizamos la Siembra y donde nace el Acuerdo de Bonda.
