Mujeres de la Comisión Étnica de Paz definen su «Espiral de Trabajo 2026-2027» para la defensa del territorio y la vida 

febrero 13, 2026

BOGOTÁ, 13 de febrero de 2026 – El Proceso de Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales culminó con éxito su jornada de planeación estratégica los días 11 y 12 de febrero, estableciendo lo que han denominado su «Espiral de Trabajo 2026-2027»

Este encuentro tuvo como objetivo consolidar un tejido de acciones para enfrentar los desafíos de la reconfiguración del conflicto armado y garantizar la pervivencia de sus pueblos. La espiral refleja una visión propia del tiempo y el trabajo comunitario, donde los avances se construyen volviendo siempre a la raíz. 

Durante los dos días de trabajo, se definieron pilares fundamentales para su gestión, entre los que destacan: 

  • Monitoreo del Capítulo Étnico: Fortalecer el seguimiento autónomo a las disposiciones y salvaguardas del Acuerdo de Paz, especialmente la Salvaguarda de Mujer, Familia y Generación. 
  • Incidencia Política y Legislativa: Continuar con el acompañamiento a proyectos clave como el Sistema Nacional de Cuidado y mantener la interlocución de alto nivel ante el Congreso y organismos internacionales. 
  • Protección del Cuerpo-Territorio: Implementar estrategias de respuesta frente a los impactos del cambio climático y el extractivismo, bajo la premisa de que la salud de la tierra es la salud de las mujeres. 
  • Fortalecimiento del Tejido Organizativo: Consolidar los nodos territoriales en regiones como Yurumanguí, Chocó, Cauca, Tolima, Nariño y la Sierra Nevada de Santa Marta. 

Para las integrantes de la Comisión, este ejercicio de planeación no es solo un proceso administrativo, sino un acto de resistencia y autonomía. Como lo expresó Albenis Tique durante el proceso, las mujeres étnicas son «el gran útero y las garantes de la pervivencia» en territorios que hoy enfrentan nuevas amenazas. 

La jornada concluyó con un llamado a la comunidad internacional y al Gobierno Nacional para que reconozcan y apoyen estas iniciativas locales de paz, que surgen desde el saber ancestral y la experiencia vivida en el día a día de la guerra.