Autoridades étnicas e investigadores se unen para proyectar escenarios de salud frente a la crisis climática

marzo 22, 2026

· En un encuentro convocado por Médicos Sin Fronteras (MSF), autoridades étnicas, investigadores y líderes ambientales analizaron el impacto del cambio climático en el “primer territorio”: el cuerpo.

· Expertos alertan que el 92% de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen del Norte Global, mientras el Sur enfrenta los mayores riesgos en salud y soberanía.

BOGOTÁ, MARZO de 2026 – Durante esta semana, el proceso de mujeres de la Comisión Étnica de Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales participó en el Taller de Planeación de Escenarios Foresight de Cambio Climático, un espacio de prospección convocado por Médicos Sin Fronteras (MSF). El encuentro reunió a autoridades étnicas, investigadores de la Universidad de los Andes y la Universidad de Antioquia, y activistas internacionales para abordar la crisis climática no solo como un fenómeno ambiental, sino como una amenaza directa a la salud mental, espiritual y física de los pueblos indígenas y afrodescendientes.

Para las comunidades étnicas, la degradación de la naturaleza es un reflejo de la degradación del ser humano. Albéniz Tique, integrante de la Comisión Étnica de Paz, subrayó la interconexión entre la Tierra y la identidad: “Esos impactos que vive la Madre Tierra también son los impactos que viven nuestros cuerpos”.

La lideresa hizo un llamado a romper la hegemonía del conocimiento académico tradicional, proponiendo un diálogo de saberes: “El trasegar del tiempo nos ha enseñado que la academia conceptualiza y los pueblos étnicos concebimos”, afirmó la Mayora Tique.

El taller destacó datos alarmantes sobre la inequidad global. Carola Mejía, de la Red Latinoamericana para la Justicia Climática (LATINDADD), recordó que el 92% de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) provienen del Norte Global, mientras que América del Sur, responsable de solo el 11%, sufre las consecuencias más devastadoras.

Por su parte, Mauricio Santos, profesor investigador de la Universidad de los Andes, explicó cómo los eventos climáticos extremos dictan el ritmo de las enfermedades infecciosas:

· Dengue y geografía: En zonas bajas, los picos de dengue aparecen tres meses después de una ola de calor; en zonas montañosas, el impacto es casi inmediato (un mes), exigiendo respuestas de salud mucho más rápidas.

· La «Tormenta Perfecta«: La combinación de minería de oro, urbanización no planificada y cambios en la precipitación crea el escenario ideal para la propagación de epidemias.

La jornada también contó con la voz de Lesly Muñoz Rivera, de la Coalición SIRGE, quien denunció la situación en los salares de Chile. Muñoz enfatizó que la transición energética global está amenazando territorios indígenas mediante la extracción de litio sin consentimiento real: “Inyectarle agua a un salar es como inyectarle sangre a un muerto”. Además, señaló que las economías extractivas traen consigo impactos sociales graves, como el aumento de la violencia de género y la prostitución.

El cierre del encuentro estuvo marcado por la intervención de Diego Portocarrero, médico tradicional de Buenaventura, quien instó a los expertos a dejar de ver a las comunidades como simples «captadoras de información» y reconocerlas como agentes de cambio:

“Necesitamos intérpretes comunitarios para los expertos, no para nosotros. Los científicos deben ser más agresivos en sus investigaciones para llamar la atención sobre lo que pasa en el territorio. Hay soluciones locales que deben visibilizarse”.

El taller concluyó con el compromiso de las organizaciones humanitarias y la academia de integrar los sistemas de conocimiento ancestral en la construcción de políticas públicas y modelos de monitoreo ambiental que no estigmaticen a los territorios étnicos.