En la Sierra Nevada de Gonawindua, las mujeres étnicas son guardianas del Acuerdo 

mayo 22, 2026

En el Santuario Busintana, lideresas indígenas y afrodescendientes se reunieron para impulsar el monitoreo de la Salvaguarda de Género, Mujer, Familia y Generación del Capítulo Étnico del Acuerdo de Paz. 

PUEBLO BELLO, CESAR. — Bajo la guía espiritual de los Mamos y las Sagas, la Sierra Nevada de Gonawindúa se convirtió en el epicentro de un ejercicio de soberanía y cuidado colectivo. Las Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz desarrollaron el encuentro “Semillas del Monitoreo”, una iniciativa que busca territorializar el seguimiento al Acuerdo de Paz de 2016 desde una mirada propia. 

El evento, que congregó a 70 participantes en el municipio de Pueblo Bello, no fue un ejercicio técnico convencional. En un territorio donde la guerra ha dejado cicatrices profundas —con más de 89,000 víctimas registradas en la región por la JEP—, el monitoreo se entiende como un proceso vivo de sanación y exigibilidad de derechos.  

Durante tres días de inmersión en el Santuario de Busintana, mujeres de los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo, junto a lideresas afrodescendientes del Perijá, dialogaron sobre la urgencia de proteger la Salvaguarda de Género, Mujer, Familia y Generación. Para estas comunidades, la paz no es solo la ausencia de confrontación armada, sino el retorno al equilibrio espiritual y la armonía con la naturaleza.  

“La paz tiene rostro de mujer; sin la participación activa y decisoria de las mujeres Indígenas, Negras y Rrom no hay paz”, afirmó Omaira Cárdenas, lideresa indígena del Pueblo Kankuamo, sintetizando el espíritu de una jornada que priorizó la defensa del «cuerpo-territorio» como primer espacio de resistencia.  

A pesar de las adversidades climáticas y logísticas, el encuentro logró hitos significativos. Se conformó un nodo territorial liderado por diez mujeres, quienes asumieron la tarea de monitorear indicadores clave como la seguridad para el liderazgo femenino, la apropiación del Acuerdo de Paz y la justicia étnico-racial.  

Este encuentro en la Sierra Nevada es el inicio de un gran tejido entre pueblos. Las Mujeres de la Comisión Étnica proyectan continuar con el fortalecimiento de nodos en otros territorios, integrando espacios virtuales para profundizar en la recolección de información. 

El proceso de Mujeres de la Comisión Étnica reafirma que la paz en Colombia solo será posible si se respeta la ley de origen y se garantiza la pervivencia física y cultural de quienes cuidan el equilibrio del mundo. 

Este evento contó con el apoyo del Ministerio de la Igualdad bajo el liderazgo del hermano Ministro Luis Alfredo Acosta, a quien agradecemos su compromiso en este caminar.